miércoles, 9 de noviembre de 2011

Este blog ya no me sirve para recordar todo lo que no quiero olvidar.
Seguiré publicando todo lo que me lea, aquí:


:)

lunes, 8 de agosto de 2011

- No sé hacer una estantería. Tampoco sé cambiar el filtro del aceite del coche. Ni siquiera sé pegar derecho un sello. Cuando he de marcar un número de teléfono, me equivoco a menudo. Pero he creado unos cuantos cócteles y tienen mucho éxito.




Al sur de la frontera, al oeste del sol, de Haruki Murakami, es bueno aunque no es el mejor de sus títulos. La historia gira en torno a un hombre protagonista y las mujeres que se cruzan en su vida. Y es que a Haruki Murakami le encantan las historias de mujeres distintas. Es muy entretenido y ameno, perfecto para esta época.

domingo, 5 de junio de 2011

"Siempre he creído que en la vida hay personas que te alimentan, que te quieren y que necesitas de tal manera que cuando los pierdes nadie puede llenar ese vacío."


Si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven, Albert Espinosa. Esta novela es una muestra más de la sensibilidad extrema de Albert Espinosa. Una historia floja, aunque con grandes muestras de ese mundo interior del autor.

domingo, 17 de abril de 2011


"El deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente. Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitirán filtrarse."




Saber perder, David Trueba.
Intensa novela que narra cuatro historias cruzadas. Perfecto para las vacaciones porque es mejor leerlo con tiempo.

viernes, 7 de enero de 2011

Empiezo el dos mil once leyendo Saber perder, de David Trueba. Me lo ha regalado un chico muy guapo estas navidades y la verdad es que tengo ganas de leerlo ya. Este año anterior he leído muy poco, por no decir nada. Así que acepto sugerencias de libros que merezcan la pena POR FAVOR.

miércoles, 24 de noviembre de 2010


"Al amanecer se da por vencido: no hay ningún título suficientemente perfecto para ese cuento tan perfecto que ningún título es lo bastante bueno para él, lo cual impide que sea perfecto del todo. Resignado (y sabiendo que no puede hacer otra cosa), coge las hojas donde ha escrito el cuento, las rompe por la mitad y rompe cada una de esas mitades por la mitad; y así sucesivamente hasta hacerlo pedazos"





El porqué de las cosas, Quim Monzó.
El libro contiene treinta relatos de los cuales, once son perfectos y diecinueve son realmente buenos. No conocía a este autor y la verdad es que ha sido un gran descubrimiento, me encanta su forma de escribir y su modo, desesperado, de creer en el amor o el desamor (no lo tengo muy claro todavía). Lo mejor es que como son relatos cortitos puedes ir saboreándolos poco a poco. Es un buen libro de mesita de noche.


viernes, 15 de octubre de 2010

"Y para no llorar dejé de pensar. A veces es lo mejor."





Cosas que hacen BUM, Kiko Amat. Lo mejor del libro es el final.

martes, 12 de octubre de 2010

Estoy pasando por una mala época con los libros, ninguno me convence lo suficiente como para seguir con él. Llevo un par de meses con Cosas que hacen bum de Kiko Amat y, aunque me está gustando, no termina de engancharme. Hoy un chico muy guapo me ha regalado uno con muy buena pinta aún así espero sugerencias para ver si termino ya esta mala racha.

sábado, 7 de agosto de 2010






"Mucho de lo que hace reír es verdad, y casi todo lo que duele es mentira."


Sombrero y Mississippi, Ray Loriga. Esperaba algo como Héroes y me encontré con una especie de ensayo sobre la escritura.

jueves, 27 de mayo de 2010


"Ella decía que los mensajes fantásticos eran el epílogo perfecto a una gran quedada. Cuántas veces sabes que tras una buena cita o quedada, al marcharte, a los pocos minutos de separarte de la otra persona recibirás un sms confirmando tu percepción de esos momentos compartidos. A veces es más importante el mensaje que la propia quedada".
Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo, Albert Espinosa. Hacía mucho que un libro no me agarraba tanto.
Grande Albert, como siempre.

domingo, 23 de mayo de 2010

Llevo dos meses empezando libros y dejándolos a medias. Ninguno me convencía, hasta que hoy he dado con el libro que estaba esperando. Albert nunca falla.

domingo, 28 de marzo de 2010


"A los veintidós años, en primavera, Sumire se enamoró por primera vez. Fue un amor violento como un tornado que barre en línea recta una vasta llanura. Un amor que lo derribó todo a su paso, que lo succionó todo hacía el cielo en su torbellino, que lo descuartizó todo en un arranque de locura, que lo machacó todo por completo. Y, sin que su furia amainara un ápice, barrió el océano, arrasó sin misericordia las ruinas de Angkor Vat, calcinó con su fuego las selvas de la India repletas de manadas de desafortunados tigres y, convertido en tempestad de arena del desierto persa, sepultó alguna exótica ciudad amurallada. Fue un amor glorioso, monumental. La persona de quién Sumire se enamoró era diecisiete años mayor que ella, estaba casada. Y debo añadir que era una mujer. Aquí empezó todo y aquí acabó (casi) todo."




Sputnik, mi amor, Haruki Murakami.

martes, 26 de enero de 2010


El código de acceso a su corazón cambia todas las noches. A veces, la concha es dura como una piedra. Por mucho que pruebe mil combinaciones en forma de caricias y palabras de apoyo, apenas consigo quedarme en las puertas de su misterio. Sin embargo, ¡me gusta tanto hacer crujir esa concha! Escuchar ese pequeño ruido que produce al desactivarse, ver los hoyuelos que se marcan en la comisura de sus labios y que parecen decir “¡sopla!”. El sistema de protección volando en dulces pedazos.




La mecánica del corazón, Mathias Malzieu.


sábado, 9 de enero de 2010


Te lo advierto. Voy arrastrando montones de cosas, a cada cual peor. ¡Es horroroso! Así que no sigas pinchándome, o me echaré a llorar aquí mismo. Y, si empiezo, no pararé en toda la noche. Ahora ya lo sabes. Y yo, cuando lloro, lloro como una posesa, sin importarme quién esté a mi lado.







Tokio blues, Haruki Murakami.

sábado, 19 de diciembre de 2009


Ahora me tengo que ir, que ya sale el enlace a Bangkok, pero sabes qué te digo, que me has caído bien, dentro de 35 días regreso y hago escala aquí, y entonces sí que te contaré una buena historia, una historia de verdad, de esas que no se olvidan.







Nocilla Dream, Agustín Fernández Mallo. Yo me quedo con el segundo, sin duda.

jueves, 19 de noviembre de 2009


Los chicos del viernes hablan de mujeres en voz alta, pero no tienes que creer todo lo que dicen. Todas las chicas tienen el corazón roto. Las carreteras están atascadas durante el fin de semana. Todo el mundo quiere estar lejos de donde ha nacido. Al menos el viernes por la noche. Los bares ya no dan dos por una y en esta ciudad tienes que ganar mucho para poder beber en el centro. Los camareros han enterrados sus sonrisas porque es viernes por la noche y la gente coge todo lo que brilla. Con o sin permiso. Las niñas bonitas siempre son las que están más tristes porque saben que hay más tíos dispuestos a hacerles daño.



Héroes, Ray Loriga. Tremendo, de principio a fin.

lunes, 12 de octubre de 2009



Enamorarse de alguien implica pensar primero en el otro. Si yo sólo tuviera un poco de comida, querría dártela a ti. Si tuviera muy poco dinero, antes que comprarme algo que me gustara a mí, te lo compraría a ti. Y, sólo con que tú me dijeras que esdtaba bueno, ya se me quitaría el hambre y, si tú estuvieras contenta, también lo estaría yo. El amor es esto. ¿Crees que hay algo más importante que eso? A mí no se me ocurre ninguna otra cosa. Las personas que encuentran dentro de sí mismas la facultad de enamorarse hacen un descubrimiento más importante que los que han ganado el Premio Nobel. Y si no se da cuenta, o si no quiere darse cuenta, el ser humano es mejor que se extinga. Que haya una colisión con un planeta, o algo por el estilo, y que desparezca pronto...




Un grito de amor desde el centro del mundo, Kyoichi Katayama. Excesivo pastelismo.

miércoles, 7 de octubre de 2009


Vi su cara y pensé, mierda, la quiero. ¿Qué haré? Lo mejor que podía hacer era actuar con indiferencia; luego, me encaminé, con ella, al aparcamiento. No hay que dejar que se den cuenta de que te interesan, porque si no, te liquidan. Me incliné, la besé en la mejilla. -Chavala- le dije-, cómo te he echado de menos. -Tengo hambre- dijo ella.



Música de cañerías, Charles Bukowski. Es uno de los libros que más cogen en la biblioteca de mi facultad, no lo digo yo, que lo dice la bibliotecaria y las páginas que tiene descosidas, y en realidad no me extraña. Es genial, Bukowski era un genio. Me ha encantado cada nota de absurda realidad.

martes, 15 de septiembre de 2009

Anda, despiértala, pídele perdón, y hazte cargo de ella de una vez. Nadie merece ser más feliz que ustedes.


Memorias de mis putas tristes, Gabriel García Márquez. No tiene nada de interesante.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Ahora leo Memorias de mis putas tristes de Gabriel García Márquez, cuando descanso mientras "estudio"; Un grito de amor desde el centro del mundo de Kyoichi Katayama antes de dormir y Música de cañerías de Bukowski cuando voy en autobús y mientras mi madre prepara la cena.